KAIZEN: Filosofía de Vida y Espíritu Kaizen

“Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”

La semana pasada publiqué un post sobre Lean Manufacturing. Una de las cosas que comenté al final del post, que la parte de lean es una de las cosas que me gustaría profundizar y obtener más conocimientos. De ahí, que el post de hoy sea sobre Kaizen, que es uno los sistemas de producción en los que se basa Lean entre otros.

Kaizen, o también “mejora continua” se basa en eliminar los desperdicios (actividades innecesarias) y las operaciones que no le agregan valor al producto o a los procesos. Y los desperdicios son cualquier otra cosa que no sea el mínimo de equipo, materiales, componentes y tiempo de trabajo absolutamente esencial para la producción.

Seguro que los que os movéis en el mundo ágil, en mayor o menor medida conocéis Lean y la mejora continua. Yo también tengo conocimientos básicos, pero me gustaría profundiza más. Si conocéis algún curso, o taller, o libros que merezcan la pena respecto a esto, contarme que tengo muchas ganas =).

He decidido empezar por Kaizen porque es lo que más conocía y me parecía más fácil profundizar en algo que ya más o menos sabía.

“Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”, esto es lo que defiende el kaizen.

El método Kaizen nos incita a no dejar pasar un solo día sin dar un paso adelante, por pequeño que nos parezca. Esta filosofía nos dice que cuando mejoramos un poco cada día, al final obtendremos grandes cosas, lograremos grandes cambios que nos acercarán cada vez más a nuestra meta.  

Lao Tse dijo que “un viaje de mil millas empieza con un primer paso” y desde la filosofía Kaizen se puede decir que todo viaje se compone de pequeños pasos. No te preocupes por si podrás llegar a tu destino, sólo preocúpate de avanzar poco a poco.

Espíritu Kaizen

Para el Kaizen  (Kai significa cambio y Zen significa bondad) el objetivo principal es no parar de mejorar: Mejora Continua. Los 10 puntos del espíritu Kaizen:

  1. Abandonar las ideas fijas, rechazar el estado actual de las cosas.
  2. En lugar de explicar lo que no se puede hacer, reflexionar como hacerlo.
  3. Realizar inmediatamente las buenas propuestas de mejora.
  4. Corregir un error inmediatamente in situ.
  5. Encontrar las ideas en la dificultad.
  6. No buscar la perfección, ganar el 60 % desde ahora.
  7. Buscar la causa real, respetar los 5  “por qué” y después buscar la solución.
  8. Tener en cuenta las ideas de 10 personas en lugar de esperar la idea genial de una sola.
  9. Probar y después validar.
  10. La mejora es infinita.

¿Por qué el kaizen es un método tan poderoso?

El kaizen es una filosofía que se basa en dos pilares fundamentales: la gradualidad y la continuidad.

Se trata de descomponer nuestros objetivos en pequeñas tareas, de forma que demos solo un paso a la vez. De esta forma no nos sentiremos desbordados psicológicamente, sino que nos mantendremos motivados y concentrados.

A la vez, esos pasos deben adquirir un carácter continuo; es decir, debemos avanzar cada día, aunque sea tan solo un poco y aunque lo que hagamos no sea perfecto al 100%. La filosofía kaizen afirma que la perseverancia es el terreno en el que germinan los progresos.

Esta peculiar forma de comprender el crecimiento personal se aplica en los procesos de coaching, para lograr que las personas alcancen sus objetivos sin sentirse desbordadas y de una manera más sencilla, acelerando el proceso de cambio, pero sin generar traumas ni presiones innecesarias.

Hay una frase que me gusta mucho y es que no sobreviva ni el más fuerte ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta. Y esto aplica en todos los ámbitos, también para las empresas.

Terminando…

Un paso en la dirección correcta cada día es mejor que ningún paso. Si has tenido dificultades en generar cambios reales en tu vida, es posible que debas probar con cambios pequeños, llevados a cabo de manera continua. Entiendo que esto es tan válido en el mundo profesional como en el mundo personal.

En mi experiencia personal, el momento que determina si voy a ir al gimnasio un día determinado o no, es el momento en que me pongo los zapatos: ponerte los zapatos puede ser todo lo que necesitas para cambiar un hábito.

Cualquier pequeña cosa que hagamos que nos acerque a nuestra meta,  cualquier desperdicio que eliminemos para conseguir esa meta, eso es Kaizen, así que considero poder usarlo en nuestra vida personal. ¿Qué pensáis?

El kaizen significa ir a tu propio ritmo, esforzarte cada día un poco más, llegar cada día un poco más lejos, pero sin presionarte demasiado. Así qué, ¿por qué no vamos a por ello?

¡Feliz miércoles!