Hábitos de la gente altamente eficiente (2/2)

“Una vez que se ha identificado un objetivo atractivo, moverse hacia él es agradable, y no hacerlo es incómodo”. 

Stephen Covey

La semana pasada empecé a hablar de los hábitos de la gente altamente eficiente. Os dejo aquí el link, por si no lo habéis leído, poder leer este post.

Dicho esto, sigamos por donde lo dejamos la semana pasada, empezando por el cuarto hábito.

4. Pensar en Ganar-Ganar 

Pensar en ganar/ganar nos permite desarrollar una mentalidad de abundancia material y espiritual, pues nos cuestiona la premisa de que la vida es un «juego de suma cero» donde para que yo gane alguien tiene que perder. Cuando establecemos el balance entre nuestros objetivos y los objetivos de los demás podemos lograr el bien común. Cuando nuestra determinación se balancea con la consideración para con los demás, estamos sentando las bases para la convivencia y la equidad entre los seres humanos.

En toda interacción humana existen cinco paradigmas:

  • Ganar-Perder
  • Ganar-Ganar
  • Perder-Ganar
  • Perder-Perder
  • No hay trato.

En una realidad interdependiente, cualquier cosa inferior a Ganar-Ganar es un intento insuficiente que afectará a la relación a largo plazo. El coste de ese efecto tiene que sopesarse cuidadosamente. Si uno no puede llegar a un verdadero acuerdo del tipo Ganar-Ganar, es preferible no pactar, optando por la variante del No hay trato. 

  • Hábito: Pensar en ganar/ganar.
  • Descripción: Hábito del beneficio mutuo.
  • Resultado: Bien común y equidad.

5. Buscar entender primero y ser entendido después

Es la esencia del respeto a los demás. La necesidad que tenemos de ser entendidos es uno de los sentimientos más intensos de todos los seres humanos. Este hábito es la clave de las relaciones humanas efectivas y posibilita llegar a acuerdos de tipo Ganar-Ganar. 

Cuando nos comunicamos con otras personas tenemos tendencia a precipitarnos, a arreglar las cosas con un buen consejo. Pero a menudo no nos tomamos el tiempo necesario para diagnosticar, para empezar a comprender profunda y realmente el problema.

Si tuviera que resumir en una sola frase el principio más importante que he aprendido en el campo de las relaciones interpersonales, diría lo siguiente: “Busque primero entender, luego ser entendido”. Este principio es la clave de la comunicación interpersonal efectiva.

Escuchar con empatía. Buscar primero entender supone un cambio de paradigma muy profundo. Lo típico es que primero procuremos ser comprendidos. La mayor parte de las personas no escuchan con la intención de comprender, sino para contestar. Están hablando o preparándose para hablar. 

Escuchar con empatía entra en el marco de referencia de la otra persona. Implica ver las cosas a través de ese marco, ver el mundo como lo ve esa persona, comprender su paradigma, comprender lo que siente.

Busque primero entender… y luego ser entendido. Saber ser comprendido es la otra mitad del hábito 5, igualmente esencial para alcanzar soluciones Ganar-Ganar.

  • Hábito: Procurar primero comprender y, después, ser comprendido.
  • Descripción: Hábito de la comunicación efectiva.
  • Resultado: Respeto y convivencia.

6. Sinergizar

Es el resultado de cultivar la habilidad y la actitud de valorar la diversidad. La síntesis de ideas divergentes produce ideas mejores y superiores a las ideas individuales. El logro del trabajo en equipo y la innovación son el resultado de este hábito. 
La sinergia está en todas partes en la naturaleza. El desafío consiste en aplicar en nuestras interacciones sociales los principios de la cooperación creativa que nos enseña la naturaleza. 

Pero cuidado, existe la sinergia negativa. La búsqueda de una tercera alternativa es un cambio de paradigma importante, que desplaza a la mentalidad dicotómica de “O esto o aquello”. La diferencia en los resultados es muy grande. El problema consiste en que personas altamente dependientes están tratando de tener éxito en una realidad interdependiente. 

La persona verdaderamente efectiva tiene la humildad y el respeto necesarios para reconocer sus propias limitaciones perceptuales y apreciar los ricos recursos que pone a su disposición la interacción con los corazones y las mentes de otros seres humanos. Esa persona valora las diferencias porque esas diferencias acrecientan su conocimiento, su comprensión de la realidad.

  • Hábito: Sinergizar.
  • Descripción: Hábito de la independencia.
  • Resultado: Logros e innovación.

7. Afilar la sierra 

Es usar la capacidad que tenemos para renovarnos física, mental y espiritualmente. Es lo que nos permite establecer un equilibrio entre todas las dimensiones de nuestro ser, a fin de ser efectivos en los diferentes papeles (roles) que desempeñamos en nuestras vidas. 

El hábito 7 engloba a todos los otros hábitos del modelo de los 7 hábitos porque es el que los hace posibles. Significa preservar y realzar el mayor bien que usted posee: usted mismo. Significa renovar las tres dimensiones de su naturaleza: la física, la espiritual y la mental. 

La dimensión física supone cuidar efectivamente nuestro cuerpo: comer el tipo correcto de alimentos, descansar lo suficiente y hacer ejercicio con regularidad. La renovación de la dimensión espiritual proporciona liderazgo a nuestra propia vida. Está altamente relacionada con el segundo hábito (comenzar con un fin en mente) y tiene en cada persona un carácter muy diferente.

Por último, la educación (la educación continua, que sin cesar pule y amplía la mente) es una renovación mental vital. A veces implica la disciplina externa del aula o programas de estudio sistematizados; pero no siempre tiene que ser así. Las personas proactivas pueden imaginar muchos modos de educarse.

  • Hábito: Afilar la sierra.
  • Descripción: Hábito de la mejora continua.
  • Resultado: Balance y renovación.

Terminando…

Los 7 hábitos no son un conjunto de partes independientes o fórmulas fragmentadas. En armonía con las leyes naturales del crecimiento, proporcionan un enfoque gradual, secuencial y altamente integrado del desarrollo de la efectividad personal e interpersonal. Nos mueven paulatinamente sobre un continuo de madurez, desde la dependencia hacia la independencia y hasta la interdependencia.

Todos empezamos nuestra vida como seres totalmente dependientes de otros. Sin sus cuidados solo viviríamos unas horas, o a lo sumo unos pocos días.

Después, gradualmente, nos volvemos cada vez más independientes —física, mental, emocional y económicamente— hasta que por fin podemos hacernos cargo de nuestra persona.

Cuando seguimos creciendo y madurando, tomamos cada vez más conciencia de que toda la naturaleza es interdependiente, de que existe un sistema ecológico que la gobierna a ella y también a la sociedad. Además, descubrimos que los más altos logros de nuestra naturaleza tienen que ver con las relaciones con los otros, que la vida humana también es interdependiente.

Las personas dependientes necesitan de los otros para conseguir lo que quieren. Las personas independientes consiguen lo que quieren gracias a su propio esfuerzo. Las personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los esfuerzos de otros para lograr un éxito mayor.

Los hábitos 1, 2 y 3 tienen que ver con el autodominio. Llevan a una persona de la dependencia a la independencia. Son las “victorias privadas”, la esencia del desarrollo del carácter. Las “victorias privadas” preceden a las “victorias públicas”. No se puede invertir ese proceso, así como no se puede recoger una cosecha antes de la siembra. Es de dentro hacia fuera

Cuando uno se vuelve verdaderamente independiente, posee ya una base para la interdependencia efectiva. Posee un carácter de base a partir del cual se puede obrar con más efectividad sobre las “victorias públicas”, más orientadas hacia la personalidad, el trabajo de equipo, la cooperación y la comunicación, de los hábitos 4, 5 y 6.

El hábito 7 es el hábito de la renovación: una renovación regular y equilibrada de las cuatro dimensiones básicas de la vida. Abarca y encarna todos los otros hábitos. El hábito 7 es el que crea la espiral de desarrollo ascendente que nos conduce a nuevos niveles de comprensión y a vivir cada uno de los hábitos en un plano cada vez más elevado.

Espero que os haya gustado, y os haga reflexionar =)

¡Feliz miércoles!

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