¿Cómo te hablas a ti mismo? El diálogo interno

“El pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. El optimista ve la oportunidad en cada dificultad”

Winston Churchill

Este tema para mi es muy interesante a la par que complejo. El diálogo interno tiene que ver con la comunicación, en concreto, la comunicación con uno mismo.

La comunicación es uno de los pilares esenciales en las relaciones personales de amor, amistad, vínculos familiares. La comunicación también es determinante en las relaciones laborales como muestra el networking o el compañerismo en la oficina.

Sin embargo, es muy importante puntualizar que una de las relaciones más importantes que tiene un ser humano a lo largo de su vida es consigo mismo, esto es lo que se conoce como amor propio y autoestima y que depende de mucho de nuestro diálogo interno.

Digamos que, podemos dividir el diálogo interno en positivo y negativo, pero dentro de estas dos divisiones, existen muchos tipos de diálogo interno o voces interiores con las que alguna vez en nuestra vida nos hablamos, por ejemplo la voz criticona, la voz que puede hacer que tengas miedo o de amenaza, la voz del logro, otra tranquilizante, etc., en otro post más adelante, hablaré de este tema, de los tipos de voces internas que tenemos.

Este diálogo interior es muy necesario y muy constructivo, de hecho, es saludable que una persona encuentre tiempo y espacio en su día a día para estar a solas y desconectar de todo lo demás. Lo ideal es que todo ser humano, incluso aquellas personas que tienen su agenda muy apretada, puedan encontrar quince minutos diarios para estar a solas. Pasear, leer un libro, realizar ejercicios de relajación para dejar la mente en blanco y escuchar música son medios fantásticos para estar a solas.

Si os soy sincera, a mi el gimnasio me potencia esa voz de motivación de tu puedes, es mas fuerte la cabeza que tu estado físico, escuchar música también me hace estar conmigo misma. Alguna vez he probado la meditación o mindfunless y no consigo conectar. Cada persona somos un mundo.

También es cierto que puede ser más perjudicial de la cuenta si ante una situación desagradable esa voz interna nos machaca. Tenemos que tener una autogestión de estas voces muy cuidadosa.

Aunque en la cabecilla del post haya puesto una frase de Churchill, me gusta mucho una frase de Epíteto y que si te pones a analizarla, es muy cierta. Esta frase es: «No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede».

Y es cierto, cuando sucede algo que no es muy bueno, somos tan críticos con nosotros mismos, que somos nosotros mismos quienes nos machacamos. Y quizá pueda ser también con el sentido positivo, aunque en este caso pienso que ocurre menos, pero cuando ocurre, si tampoco tenemos buena gestión de esta voz la consecuencia es perder esa humildad y empezar a ser prepotente.

Nuestro diálogo interno moldea nuestras creencias sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea, pero también repercute de forma directa en nuestros estados emocionales. El lenguaje que usamos cuando pensamos y lo que nos decimos con estos pensamientos, es mucho más importante de lo que solemos creer.

Como sabemos, nuestro diálogo interno es un reflejo de nuestros estados emocionales, de nuestras actitudes, creencias, etc. pero esta relación va en ambos sentidos, pues nuestros estados emocionales, nuestras actitudes, creencias, etc. son a su vez un reflejo de nuestro diálogo interno.

Es interesante saber que el simple hecho de pensar sobre un tema determinado puede cambiar nuestro estado de ánimo, haciéndonos sentir mejor, o peor… Por lo general no somos conscientes de hasta qué punto es importante tener un diálogo interno responsable, que refleje cómo deseamos pensar, y no cómo pensamos por defecto.

El simple hecho de decirnos mentalmente cosas negativas nos induce un estado de ánimo negativo casi de forma instantánea, o al menos reduce la valencia positiva de nuestro estado anímico. Aprender a escuchar a nuestra vocecilla interna y a manejarla con responsabilidad es fundamental para mejorar nuestras habilidades de auto-motivación y auto-regulación emocional.

Yo he conocido, no a nivel personal, pero si a nivel de conocimiento un psicólogo, llamado Rafael Santandreu (os dejo aquí el link a su blog), que tiene mucho conocimiento de esto. Es más, tiene un libro publicado que se llama “el arte de no amargarse la vida” y que tengo pendiente de leer. Pero he leido algo por encima y básicamente dice que el diálogo interno muchas veces surge de la necesidad de evaluar lo que nos sucede, y lo que ocurre es que la mayoría de las veces volcamos la culpabilidad sobre otras personas de nuestro malestar emocional. Esto a nivel lógico es incorrecto según este autor, ya que en lugar de decir «mi jefe me pone de los nervios», deberíamos decir «Yo me pongo de los nervios porque lo que me digo de lo que mi jefe me hace me pone nervioso». ¿Vosotros qué pensáis?

De esta forma vamos tomando conciencia de que los responsables sobre nuestros estados emocionales somos nosotros mismos, ya que nuestro jefe puede provocar diferentes estados emocionales a diferentes personas.

Santandreu nos recomienda que cuando nos decimos algo que nos hace sentir mal, debemos debatirnos con argumentos lógicos eso que nos hemos dicho. Por ejemplo si algo me sale mal y me digo «no sirvo para nada», puedo debatirme esta afirmación diciéndome que en otros momentos he conseguido sacar adelante algunos proyectos o alcanzar algunos objetivos, con lo cual esta afirmación carece de fundamento.

Esto es importante, ya que si, por ejemplo, en la situación actual una persona no encuentra trabajo y además tienen un diálogo interno nocivo, no solo tiene un problema importante, sino que tendrá dos, y el segundo afectará de forma contundente a su salud. Por este motivo este autor no nos invita a que seamos optimistas, sino a que seamos realistas pero tratemos de adoptar una postura más resolutiva ayudándonos de un diálogo interno más constructivista.

Terminando…

La verdad que este post me hace mucho que pensar, porque es muy difícil tener tan control de nuestra voz interior. Somos muy dados a machacarnos ante una situación que nos ha salido mal, a meternos miedo ante una fobia, por ejemplo a hablar en público. Yo os pregunto, sois conscientes de este diálogo interno y más allá aún si sois capaces de tener control de estas voces.

Hay un ejercicio de ir apuntando en un papel todas aquellas voces a lo largo del día que creemos que vamos teniendo para identificar el tipo de voces, de esta manera vas siendo consciente de las voces que tenemos y con la que nos hablamos y una vez identificadas serán más fáciles poder gestionarlas.

Con este post no estoy diciendo que no tenemos que tener voces criticonas o que nos alerten de amenazas o miedos, al final pienso que puede ser un mecanismo de defensa o nos ayudan porque hay que pasar duelos, simplemente comento que no nos tenemos que dejar “manipular” ni caer en estas voces.

Y otra cosa que me pregunto mucho es si esta voz interna nunca se calla jaja porque cuando soy consciente de ella, no para.

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