¿Cuánto vales tú como persona?

“Que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz”

María Teresa de Calcuta

Quizá el título puede dar que pensar… A mi me dio que pensar y os cuento por qué.

Navegando por internet, por facebook, ha llegado casualmente a mi (y digo casualmente porque esta semana en el trabajo he hecho mucho hincapié en lo que voy a escribir a continuación) un video sobre Victor Kuppers y una charla que dio en TedX (ya sabéis, una conferencia, sobre tecnología, entretenimiento y diseño, os dejo aquí un link con más información). Os dejo aquí su web oficial.

Victor Kuppers es licenciado en Administración y Dirección de Empresas y Doctor en Humanidades. Lo cual, al saberlo me sorprendió, porque la charla que dio suele ser, por lo general, más de coachs, agentes del cambio, etc.

Al parecer, es una persona que da conferencias y el objetivo de las mismas es que actúen de revulsivo y ayuden a los participantes a reflexionar para que logren potenciar su motivación y que trabajen y vivan con más alegría, ilusión y optimismo. De hecho, en su página web, cita textualmente los siguientes objetivos.

“  1. Explicar la importancia de la actitud personal como elemento movilizador y dinamizador tanto en el ámbito personal como profesional.

2. Transmitir a los participantes ideas, métodos y hábitos prácticos y útiles, aplicables “al día siguiente”, para que puedan mejorar y potenciar sus actitudes personales – automotivación, proactividad, entusiasmo y comunicación interpersonal –.

3. Facilitar caminos para aumentar la felicidad y la satisfacción personal de las personas para que sean también mejores profesionales.

4. Movilizar las mejores actitudes, intenciones y disposiciones de las personas para que sean más felices, aprendan a equilibrar su vida personal-profesional, aprendan a disfrutar de su trabajo, generen un adecuado clima de trabajo y  mejoren su relación y colaboración con los demás.

5. Potenciar la implicación y la motivación personal de los asistentes, para que además de “saber hacer” las cosas, también “quieran hacerlas” poniendo sus mejores esfuerzos en ello y despertar sus inquietudes por trabajar con mayor alegría, optimismo, proactividad, iniciativa, ambición, responsabilidad y entusiasmo.

6. Las sesiones deberían ser un revulsivo, una acción estimulante y motivadora que permita impulsar los mejores esfuerzos de cada persona.”

Y diréis… ¿Qué tiene que ver esto con el título del post? Pues mucho, quería dejaros aquí un vídeo, bueno, en realidad tres, que son el mismo, uno que es más corto, para que lo veáis y os enganche a ver el siguiente que es la charla en tedx y otra más larga, por si queréis ampliar aún, es sobre este vídeo lo que voy a hablar.

La corta

https://www.youtube.com/watch?v=n5mcIfmBLrg

La charla (más larga)

https://www.youtube.com/watch?v=nWecIwtN2ho

Y una todavía más larga, por si queréis ver más (yo la he visto, me ha hecho mucho reflexionar, y eso que en mi día a día lo primero que hago es pensar cómo puedo ayudar en ese día)

https://www.youtube.com/watch?v=Z3_f6a-YrY8

V = (C+H)*A

Si os habéis visto el vídeo antes de seguir, ya sabéis de qué voy a hablar a continuación. Sino, a parte de recomendar verlo, os lo cuento a continuación.

En estos vídeos, Victor Kuppers habla del efecto bombilla y de la actitud de la gente. Explica siempre, y cito textualmente, “que las personas son como las bombillas”. Con esto quiere decir que todos transmitimos algo, ya sea bueno o menos bueno, o también se puede dar el caso que para personas diferentes lo que se transmite es diferente.

A mi me ha ocurrido por ejemplo, de ver por primera vez a una persona y pensar, esta no, no va a ser compatible conmigo, y no nos vamos a llevar bien. Pues de este tipo de sensaciones habla.

En resumen, transmitimos sensaciones y del mismo modo captamos sensaciones de los demás. También habla de que muchas personas van a tope, y otras pues lo que transmiten es que, como bien dice, van fundidas, y eso se nota.

Y aquí entra la fórmula del subtítulo V = (C+H)*A y de ahí la pregunta de “¿cuánto vales tú cómo persona?” Y ese valor se concreta en estas tres letras, y son:

31_actitud.PNG

Pero lo importante de la fórmula es que la C suma, la H suma, pero la A, la A multiplica y que la diferencia entre el crack y el normal, el más simple o como lo llama Victor, el chusquero, es la actitud. Que no vas a ser una persona grandísima porque tengas conocimientos o habilidades, sino porque tu forma de ser y tu actitud son grandes.

Expone que nadie te aprecia porque tengas una carrera, o sepas inglés, ni por tu cargo en la tarjeta, sino que te aprecian por tu manera de ser y que todas las personas fantásticas tiene una forma de ser fantástica. Y personas que conoces que son de mierda, son porque su forma de ser son de mierda, y no porque no tenga conocimientos o habilidades, sino por su actitud (de mierda).

Y esto aplica tanto en la vida personal como en la vida profesional. Si piensas en los jefes que has tenido, seguramente los has valorado por cómo son, cómo te han tratado y no por los títulos que tenga. Igual manera en lo personal, nuestros familiares nos valoran por nuestra forma de ser, a los amigos los escogemos por la forma de ser.

Al final, en la vida lo que vale es la forma de ser, y seguro que todos tenemos problemas que nos hace la vida más complicada, el entorno no siempre es fácil, y eso puede repercutir en nuestra forma de ser y que nos vaya desanimando.

Existe mucha gente desmotivada, frustrada, que han perdido el entusiasmo, y este es el campo de la psicología positiva, ¿qué podemos hacer para mantener el ánimo cuando las cosas no siempre van como queremos? Y esto nos lo tenemos que preguntar por tres motivos:

1. Porque el estado natural de las personas es estar contentas, con energía. Estar desanimado, frustrado no es nuestro estado natural. Puede que no sea lo habitual, porque como decía, el entorno y la vida es complicado, pero no debería de ser lo normal.

Ante un entorno complicado existen dos opciones, conformarse y resignarse, tirar la toalla y dejarte llevar, y no porque seas mala persona sino porque el entorno o las situaciones nos supera, pero está la alternativa de vivir a contracorriente, luchando para mantener la ilusión, el entusiasmo y eso lo tienes que elegir tu (luego os cuento un caso personal).

Todos merecemos ser alegres… Esto nos lleva al segundo punto:

2. No nos merecemos estas situaciones, no estar alegre y contento y no derrochar energía. Por eso, nuestr actitud es vital aquí, tenemos que elegir estar bien y contento, y con esto no quiere decir que no estemos tristes, hay veces que necesitamos estarlo y por supuesto estamos en nuestro derecho, es bueno sacar todas las emociones, pero lo que no es bueno es que las emociones menos agradables se apoderen de nosotros.

3. La tercera es porque nuestro estado de ánimo lo podemos trabajar. El estado de ánimo no es un estado aleatorio en función de tu compañía, del entorno, de tu pareja. El estado de ánimo lo eliges tu, lo podemos trabajar y es nuestra responsabilidad. Y la psicología positiva, el coaching propone herramientas para ayudarnos a trabajar esto. Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante, y con eso me quedo, lo más importante somos nosotros y ser felices. No vayamos átpan rido como robots, paremos en algún momento a reflexionar y a no perder el foco en lo importante (ya escribí un post hace tiempo sobre esto de parar, os lo dejo aquí).

Todo esto nos lleva a ser agradecidos con lo que tenemos, vemos normal el entrar en casa y encender la luz y que se encienda, pero ¿das las gracias por ello? No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y es así de triste, hay que dar las gracias por tener amigos, familiares, tener agua caliente, luz, agradezcamos las cosas básicas que tenemos e intentemos relativizar los problemas, paremos a pensar o que está bien, nos ayudará a disminuir la sensación de que todo va mal.

A mi, todo esto me sirve para darme más cuenta aún de lo que tengo, y dar gracias por ello y tener siempre una buena actitud, porque nos va la vida en ello…

Terminando…

Es posible que mucho de vosotros ya sabréis quién es, o hayáis visto el video. Yo sinceramente, fue el domingo cuando me llegó el vídeo vía facebook, y pese a que tenía otro post escrito y preparado, decidí verme todo lo que pudiera sobre esto y os pasaros  este conocimiento/descubrimiento, esta actitud, esta forma de ver las cosas, y que ojalá os haga reflexionar tanto como a mi.

Siempre he dicho que la actitud es vital en tu día a día. Que el decir, ya tenemos una edad para cambiar es simplemente una excusa, o decir que hoy voy a hacer unas cosas y no otras es una decisión.

Y os quería hacer partícipes de un tema personal que tiene que ver mucho con esto:

Yo tengo una enfermedad, en el que una de las mayores consecuencias que tengo son los dolores y una gran cantidad de dolores en los huesos, el dolor físico que tantos días es tal, que psicológicamente es muy duro.

Cada día, y os digo de primera mano que es difícil y hay días que la lucha es mayor, nada más levantarme, lo primero que siento son los dolores y lo primero que pienso es, uf otro día más así (realmente si os soy sincera, no recuerdo en mi vida que es un día sin dolor físico), y cada día tengo que elegir entre: seguir luchando pese a todos los dolores y consecuencias de la enfermedad o rendirme y quedarme en la cama y echar a la mierda todo lo que he conseguido hasta ahora, es decir, tirar la toalla.

Y he de decir que, muchas veces, más de las que me hubiera gustado, he estado a puntísimo de echarlo todo a perder. Y con esto no digo que siempre esté a pie de cañón, por supuesto que no, tengo mis días malos, y que creo que son totalmente necesarios, tenemos que pasar por todo, lo bueno y no bueno y luego elegir, y no siempre es lucha, pero cuando no tengo ganas de luchar, elijo observar, a mi alrededor, a mi, y estoy en modo “descanso” y retomando fuerzas (que lo necesito a menudo) para el día siguiente seguir luchando y en el mismo día, mini descansos para mirar a mi alrededor, ver y observar lo que hay y tomar decisiones inteligentes.

Y esto lo traslado a lo profesional, cada día que llego a mi trabajo, antes de empezar con las dailies, lo primero que hago es pensar en algo que pueda ayudar a la empresa, a mis compañeros, elijo intentar cambiar algo, y no simplemente dejar pasar el día (y por eso digo que eso es una excusa). Podemos elegir, puede que cueste más o menos pero tenemos ese derecho.

Todos tenemos la opción de elegir cambiar, o seguir como estamos, cualquier frase de “con la edad que tenemos cómo vamos a cambiar”, “aquí es así y hay que adaptarse”, etc., son EXCUSAS, todos tenemos y podemos hacer algo que modifique el transcurso de la vida y aportemos y nos aporte, cambiamos o nos cambian, luchamos o nos ayudan a luchar, o simplemente no hacer nada.

Y quizá, ese es mi valor, la lucha de cada día tanto en lo personal como en lo profesional y ya os digo que es por la actitud, no porque sepa más o menos. Porque mi filosofía en la vida es ser feliz, y tener calidad de vida y lucho cada día por ello.

Al final es como dice Victor Kuppers, nos van a valorar por nuestra persona, nuestros amigos, nuestros padres, y estoy segura que en el trabajo también, por supuesto que el conocimiento y las habilidades son muy importantes, pero… de qué sirve si tu actitud es de desidia, de ataque, de desgana…

Y tú, ¿Cuánto vales como persona?

Espero que os haya gustado tanto como a mí, y sigamos apostando por el efecto bombilla, por la actitud y por las ganas de hacer… Siento la longitud del post, pero me ha entusiasmado tanto que quería transmitiros todo de una,

¡Feliz miércoles!

 

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