Psicología positiva, qué es y algunos datos más

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“Fueron semillas mis errores”

Alejandro Jodorowsky

Hace un poco empecé a oír tipo palabras psicología positiva, y empecé a indagar a ver qué era. Realmente muchas veces yo misma aplicaba psicología positiva, pero sin saber realmente que se llamaba así o era eso. Entonces bueno quería traeros este post hoy para hablaros de este “nuevo” enfoque, ya sea para darle nombre a lo que ya hacéis o descubriros cosas nuevas.

La psicología positiva fue definida por Seligman como el estudio científico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos, mientras previene o reduce la incidencia de la psicopatología.

Fue definida también como el estudio científico de las fortalezas y virtudes humanas, las cuales permiten adoptar una perspectiva más abierta respecto al potencial humano, sus motivaciones y capacidades.

Las emociones positivas juegan un papel aquí muy importante. Uno de los principales aportes de esta psicología es establecer que los sentimientos de felicidad o felicidad duradera de las personas son estables, que puede ser genética y relativamente independiente del entorno. Se puede modificar según circunstancias específicas, pero volverá a su nivel de referencia en unos meses.

Por otro lado, también existen las fortalezas de la personalidad: cada persona es única, con sus fortalezas y debilidades y se puede poner en práctica. Las fortalezas son características psicológicas que aparecen en diferentes situaciones a lo largo del tiempo, y las consecuencias suelen ser positivas.

Poner en práctica una fortaleza provoca emociones positivas auténticas y actúan como barreras contra la “enfermedad”, entre estas se encuentran el optimismo, las habilidades interpersonales, la fe, el trabajo ético, la esperanza, la honestidad, la perseverancia y la capacidad para fluir, entre otras

Las emociones positivas pueden centrarse en el futuro, presente o pasado:

Si pensáis en vosotros mismos, en el pasado, y en emociones positivas, ¿os trasladan a situaciones relacionadas con la satisfacción, orgullo, etc.? A mi sí, por ejemplo, pienso en mi graduación de la carrera, y siento mucho orgullo y bienestar.

Por ejemplo, en situaciones presentes, por ejemplo, trabajar en mí misma, temas de ejercicio y nutrición, me hace sentir bien, alegre, entusiasmada de ver resultados… Y si hablo del futuro, cosas que quiero hacer, tengo la confianza de llegar a hacerlo.

Las emociones positivas incluyen la felicidad y otros sentimientos de bienestar, son descritas como reacciones breves que típicamente se experimentan cuando sucede algo que es muy significativo para la persona, porque normalmente este tipo de situaciones que generan estos sentimientos y emociones suelen dejar huella.

Todas estas emociones positivas están relacionadas con buenas respuestas en enfermedades, que son menos prolongadas que personas pesimistas (estas personas presentan más deterioro), personas más sociables, con relaciones más estables y sanas, esto tiene videncia científica, que, si encuentro estos estudios, os lo actualizo en el post.

Pero estudios a parte, puedo decirlos desde la experiencia propia que, gracias a mi positividad, esfuerzo, ganas, y actitud ante mi enfermedad, conforme han pasado los años, estoy mejor, no porque mi enfermedad haya mejorado, porque no hay cura, pero si puede ir a peor, y creo que la he estancado y he mejorado yo física y mentalmente, y eso ayuda a que tenga más ganas de mejorar día a día y superarme, y eso me produce mucho orgullo todo lo que he conseguido y ganas y alegría y entusiasmo de seguir, y esperanza de llegar a más =).

Una de las investigaciones más famosas en esta línea, fue la que llevó a cabo por el neurocientífico Richard Davidson en la Universidad de Wisconsin con el cerebro de Matthieu Ricard, un monje budista francés. Después de ese estudio, Ricard pasó a ser considerado como el hombre más feliz del mundo.

Lo que las investigaciones hallaron es que cuando una persona medita en el amor, la compasión y el altruismo, es decir conectado con emociones consideradas social y culturalmente como de signo positivo, no solo consigue un mayor bienestar, sino que también se produce una activación espectacular de la corteza prefrontal izquierda, la zona del cerebro relacionada con las emociones positivas.

Cómo aplicar la psicología positiva en nuestra vida 

Ben Shahar insiste en que es necesario comprender que el ser humano está diseñado para sentir un amplio abanico de emociones, no solo las agradable. 

No solo debemos buscar en nuestra vida experiencias que generen emociones positivas, sino que debemos darnos permiso para sentir todo el rango de emociones humanas, desde las más agradables a las menos agradables.

La felicidad no consiste en no sentir nunca ninguna emoción desagradable sino más bien en saber sostenerlas, gestionarlas y aprender de todo aquello que sintamos, sea agradable o desagradable.

Es importante cultivar nuestra mente, entrenarla, para ser más felices. Las emociones son respuestas neurofisiológicas que se producen ante determinados estímulos, pero estos no tienen que ser necesariamente estímulos externos: pueden ser también nuestros propios pensamientos los que provocan la aparición de una emoción. Realmente.es posible que en la mayoría de las situaciones seamos nosotros mismos con nuestros pensamientos.

Por tanto, al igual que podemos promover en nuestra vida situaciones que de manera externa sabemos científicamente que generan emociones positivas (como hacer deporte o el contacto con la naturaleza o con nuestros seres queridos) también podemos aprender a dirigir nuestra mente hacia una narrativa interna sobre los hechos que ocurren, que favorezcan la aparición de emociones positivas. ¿Cómo? Como decía… Entrenando nuestra mente.

Podemos entrenar a nuestra mente para ver el lado bueno de las cosas, para ver el vaso medio lleno y no medio vacío en cualquier situación de nuestra vida.

La ciencia ha demostrado, como hemos visto en el caso del hombre más feliz del mundo, que estos cambios de actitud producen además cambios morfológicos en el cerebro, de modo que, si cultivamos una mayor densidad neuronal en la corteza prefrontal izquierda, a nuestro cerebro cada vez le costará menos ver el vaso medio lleno porque esa parte del cerebro se activará más fácilmente.

Quizá aquí nos pueda ayudar la PNL, para quien crea en ella claro, ya que nos ayuda a crear nuevos caminos neurológicos, que, ante ciertas situaciones, nos ayuden a responder de diferentes maneras. Esto es aportación mía, pero…

Una de las propuestas de la psicología positiva es acostumbrarnos a interpretar las situaciones desagradables que ocurran en nuestra vida no como derrotas o fracasos, sino como oportunidades para aprender y para crecer. Error = oportunidad, siempre.  

El entrenamiento debemos hacerlo a través de las pequeñas dificultades que nos plantea la vida, no debemos esperar a sufrir grandes desgracias para entrenar este tipo de pensamiento positivo ya que de ese modo es fácil que fracasemos. Y esto requiere mucho esfuerzo, pero mucho…

Una pequeña recomendación que nos acerca a esta psicología positiva…

La neurociencia también tiene mucho que decir sobre este tema, ya que esta ha descubierto que nuestro cerebro funciona mediante el reconocimiento de patrones.

Por tanto, podemos crear patrones de pensamiento positivo con las pequeñas dificultades que nos vamos encontrando en nuestra vida para ir haciendo más fuertes esas conexiones neuronales.

Si nos deja tirados el coche en medio de una autopista podemos entrenar el pensamiento positivo enfocándonos en lo bueno de la situación, como por ejemplo diciéndonos: ¡menos mal que tengo un buen seguro y que va a venir la grúa a recogerme enseguida! y dándonos cuenta de que, aunque también existe la posibilidad de tener pensamientos más negativos, nosotros elegimos voluntariamente los positivos.

La clave está en repetir una y otra vez ese patrón de pensamiento positivo hasta que el cerebro “se acostumbre”. Porque una vez que esas conexiones se hacen más sólidas, a nuestro cerebro le resultará mucho más fácil ver el vaso medio lleno ante cualquier dificultad o problema. En este punto es importante recordar la idea de entrenamiento: esto no sale fácil ni a la primera, es decir hay que entrenarlo y eso requiere esfuerzo.

La psicología positiva no busca por tanto que el ser humano no experimente, piense o sienta situaciones y emociones negativas, sino más bien lo que nos propone son claves para aprender a conectar con el lado bueno de las cosas, porque considera que con un poco de esfuerzo y compromiso todos podemos encontrar una mirada constructiva que nos enriquezca, nos haga crecer y nos acerque a la felicidad, incluso cuando todo lo que ocurre a nuestro alrededor sea objetivamente negativo.

Terminando…

Creo que todo esto es cuestión de actitud, no creo que sea denacimiento, ya que uno no nace y te dicen, “es niño y cenizo” (expresiónn que me encanta de Victor Kupper, que me hace mucha gracia). Creo que es cuestión de actitud, de aprendizajes, experiencias, fuerza de voluntad, y cómo queremos enfrentar el mundo, ¿qué opináis?

Como decía al inicio del post, no se hace cuanto realmente existe esto como “psicología positiva” lo que creo es que llevo haciéndolo desde que soy consciente, en mi día a día con mis experiencias, adversidades, etc. ¿Vosotros lo practicáis?

Independientemente de que en nuestra vida ocurran hechos que nos generan emociones negativas (frustración, rabia, miedo, ansiedad, tristeza) en nuestra mano está generar estrategias (si así nos lo proponemos) para compensar esas emociones negativas. 

De hecho, uno de las vías que Seligman propone para conseguir una vida plena y feliz es aprender a promover las emociones positivas y conseguir que estas sean duraderas, pero no tanto para evitar las emociones negativas, sino mas bien para compensarlas. Al final las emociones negativas nos mandan mensajes, y aprendizajes, y es sano sentirlas, pero hay que dejarlas pasar, aprender de ellas y volver a las positivas.

A raíz de lo que comentaba antes del entrenamiento y esfuerzo de nuestro cerebro hacia la psicología positiva… ¿Queréis que escriba un post específico de técnicas que ayuden a esto? Por supuesto, siempre bajo mi experiencia, al final he pasado y paso a diario por situaciones muy complejas debido a mi enfermedad y esto me ha ayudado a crear este tipo de técnicas y recursos…

Podemos detallar una serie de pasos, y un patrón a responder ante ciertas situaciones para cuando nos pase situaciones como las del coche, saber que hacer. ¿Os interesa?

¡Feliz miércoles!

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